El falso documental

A pesar de realizar el mayor discurso emotivo en los Oscar 2020, si hay algo que muchos no perdonan a Joaquin Phoenix fue su participación en un falso documental. El ganador del Oscar, por su papel magistral como Joker, dio mucho que hablar años antes por la película I’m still here (2010). Para preparar dicha película, Phoenix mantuvo un aspecto desaliñado y afirmaba que abandonaba el mundo del cine para dedicarse al hiphop.

Para el rodaje, el actor mantuvo un comportamiento un tanto confuso tanto en su vida personal como en la profesional. Todo para que la audiencia creyera que lo que estaba ocurriendo era real. Phoenix, incluso, en 2009, llegó a presentarse en el programa de televisión The Late Show The David Leterman, en donde parecía que estaba fuera de lugar y se mostraba ajeno a las preguntas que el presentador le realizaba.

La película, dirigida por Casey Affleck, se estrenó en el 67º Festival Internacional de Venecia. Pero hasta su estreno no se llegó a revelar que era un falso documental. Pero, ¿tienes claro de qué estamos hablando cuando hablamos de falso documental?

Definición de falso documental

Se trata de un género que se caracteriza por permitir una gran libertad, tanto al director como al guionista. En sí es una obra de ficción, aunque parezca que es real. En inglés recibe el nombre de mockumentary, que viene algo a ser como mock (burlarse de) y documentary (documental). En sí, la película busca burlarse del espectador o de algo en concreto. Este género ha sido utilizado tanto en televisión como en el cine. Y también ha sido muy criticado por la ambigüedad del mismo. ¿Es real, es ficción?

Básicamente, se emplea la narración para realizar el discurso de la historia. Por su parte, la parte estética imita en todo momento a la realidad. Esto implica también utilizar elementos empleados en el documental, siguiendo los principios estéticos que caracterizan a este género (voz en off, entrevistas, opiniones de expertos, cámara al hombro, zooms, etc.).
Un guion cerrado, actores profesionales o técnicas de falsificación de imágenes son algunas otras características de los falsos documentales.

Clases de falso documental

Podemos clasificar en falso documental en dos tipos básicos. El primero sería aquel que pretende poner en cuestión la veracidad de lo que ve el espectador. El segundo tipo sería aquel en el que directamente se realiza una parodia de la realidad. Aunque hay otros como el profesor, escritor y doctor en Historia del Cine, Antonio Weinrichter, que prefieren hablar de tres tipos: falsificación y deconstrucción, parodia y crítica.

Ejemplos de falso documental

En cualquier caso, en lo que parece que sí todos se ponen de acuerdo es en establecer cuál fue el primer falso documental. Este no es otro que La Guerra de los Mundos de Orson Welles en 1938. En aquel año, Welles sembró el pánico entre la población. Para esta historia, además de la narración contó con efectos de sonido bien creados. Esto hizo que los oyentes de la época pensaran que era real.

Hoy en día, sin duda no caeríamos en este error. Sin embargo, dejamos pasar por alto que mucho de lo que contemplamos en la televisión está manipulado, incluidas las noticias que se emiten en los informativos. Solo tenemos que recordar “Operación Palace” (2014) con Jordi Évole, reconstruyendo el 23F. Y en el que se hacía referencia a otro falso documental “Operación Luna” (2002), de William Karel, en el que se afirmaba que el hombre no llegó a la Luna.

El cine no es ajeno a esto y existen numerosos ejemplos de cómo el de F de Fake de Orson Welles de 1973 o, 10 años más tarde Zelig de Woody Allen. También hay otros conocidos como Forgotten Silver (1992), de Peter Jackson, The Falls (1980), de Peter Greenaway, The Rutles: All you need is cash (1978), de Eric Idle y Gary Weis; This is Spinal Tap (1984), de Rob Reiner.

En la década de los 90, también hubo otros títulos de este género. Ocurrió cerca de su casa (1992) de Rémy Belvaux, André Bonzel y Benoît Poelvoorde; CB4: La película (1993) de Tamra Davis; La verdadera historia del cine (1995) de Peter Jackson y Costa Botes; Ciudadano Bob Roberts (1992) de Tim Robbins; Muérete bonita (1999) de Michael Patrick Jan, entre otros trabajos cinematográficos. Aunque quizá el que alcanzó mayor fama fue la cinta de terror ‘El proyecto de la bruja de Blair (1999), de Daniel Miryck y Eduardo Sánchez y rodada en forma de falso documental.

En el siglo XXI, se han seguido haciendo este tipo de películas. Un ejemplo es el que ya comentábamos al inicio de este artículo, I’m still here, pero hay otras. Algunas de estas son: Selfie ( 2017), de Víctor García León; Borat: Lecciones culturales de América para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán (2006), de Larry Charles; Lo que hacemos en las sombras (2014), de Taika Waititi, Jemaine Clement; Very Important perros ( 2000)de Christopher Guest; CSA: Confederate States of America ( 2004) de Kevin Willmott.

¿Recuerdas algún otro falso documental que te impactara?

24/02/2020

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